En la séptima peatonal con calle 21 queda un almacén de ropa
que se dedica a plasmar en sus telas los monumentos, calles y personas que son
emblemas de la ciudad capitalina bajo el concepto de no olvidar las raíces y
llamar a la memoria. Es por esto que los morrales tienen en sus tapas las
imágenes de la Bogotá cachaca; fotos del palacio de justicia, de la catedral
primada y de otros edificios importantes, y para recordar, en sus estampados
las cosas de la ciudad que han desaparecido como el bus de la caracas, el
tranvía y figuras de poporos elaborados por los indígenas Quimbaya cuyos
reducidos ejemplares se encuentran en el Museo del Oro.
Carlos Becerra es el creador de Oxida, diseñador gráfico y
rolo hasta los huesos, desde hace 15 años ha abierto las puertas de su tienda a
quienes se interesen por llevar un recuerdo de la cuidad que se puedan
llevarlos encima y pasearlos por las calles. Con fábricas en el centro y
tejidos de algodón hechos en Colombia en los que plasma su creatividad, busca
reforzar la identidad por Bogotá y dibujar en ellas los recuerdos de cada
generación.
“Las personas vienen a comprar una camiseta no sólo porque
sea bonita sino porque contiene un valor emocional para ellos, llevan la del
kaliman, la de Jaime Garzón porque les recuerda cosas de su vida”, así lo
expresó Virginia Bonilla quien trabaja en el centro de Bogotá en una de las
tiendas de Becerra. También comentó que son los extranjeros quienes más
frecuentan el almacén, sin embargo el reto está en hacer que cada vez sean más
los rolos quienes compren sus prendas.
0 comentarios:
Publicar un comentario